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Plantas Acuáticas

Índice

Las Plantas
¿Qué es una planta acuática?
Crecimiento de las Plantas
Reproducción de un ambiente natural
Inyección de CO2
¿Cómo colocar las Plantas?

 

Las Plantas

Una parte del encanto de la afición a la acuariofilia es la reconstrucción de un ambiente que no sólo sea adecuado para las especies de peces que viven en él, sino que parezca natural y sea técnicamente agradable. Además, como comprobarás más adelante, las plantas no sólo cumplen una funcionalidad estética en el acuario, sino que no ayudarán mucho más de lo que puede parecer.

La variedad de plantas acuáticas que hay a la venta es grande y, si se hace una buena selección y se combinan imaginativamente con rocas y trozos de madera, pueden reproducir una bonita panorámica del acuario.

Hay que tener en cuenta algunos factores antes de elegir el tipo de planta que quieres introducir, el más básico de todos los factores será la compatibilidad entre los peces que quieras tener y las plantas que hayas seleccionado. Aunque las plantas, por norma general, soportan rangos y variaciones de dureza y pH mayores que los peces, hay que comprobar que los límites de estén acordes con los diferentes peces que poblarán el acuario.  Otro factor importante es ¿tenderán algunos peces a comerse determinados tipos de plantas? y, finalmente, planificar la composición del acuario de manera que haya una mezcla atractiva y práctica, teniendo en cuenta el crecimiento de las plantas para disponer las más altas hacia el final del acuario y las de menor crecimiento más en la primera fila.

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¿Qué es una planta acuática?

Las plantas acuáticas son aquellas que pueden crecer bajo el agua. Este concepto tan amplio, engloba tanto las plantas que pasa la mayor parte del tiempo sumergidas, las denominadas plantas acuáticas verdaderas, como las que sólo están sumergidas durante ciertos periodos de tiempo, las plantas acuáticas marginales. Las plantas de este último tipo son bien conocidas por los cuidadores de estanques, ya que florecen alrededor del borde, o margen, de los estanques.

Las plantas acuáticas son muy variables, desde algas unicelulares hasta organismos complejos en los que cada parte hojas, tallo, flores, etc… han evolucionado para realizar una función que contribuya a la supervivencia. Todas las plantas verdes realizan la fotosíntesis y la respiración. La fotosíntesis es el proceso por el que las plantas aprovechan la energía de la luz. Durante la fotosíntesis, las plantas absorber dióxido de carbono y liberar oxígeno a través de los estomas (pequeños poros) de las hojas. Durante el día, el dióxido de carbono y el agua se combinan químicamente para producir hidratos de carbono (azúcares), que rápidamente se transforman en almidón, liberándose oxigeno como su producto. Este proceso tiene lugar en los cloroplastos, que contiene la clorofila, el pigmento que da a la planta su color verde. La clorofila es la sustancia que permite la transformación de la energía de la luz en energía química almacenada los azúcares.

En la respiración se utiliza los azúcares y el almidón para obtener energía para crecimiento y demás procesos vitales. De noche, cuando la fotosíntesis cesa,  las plantas absorben oxígeno y liberan dióxido de carbono; de día liberan, gracias a la fotosíntesis, más oxígeno del que utilizan en la respiración, de modo que, a lo largo del día, producen oxígeno y absorber dióxido de carbono.

 En el acuario es de suma importancia la absorción y transformación de compuestos de nitrógeno y fósforo, producidos en gran cantidad por el metabolismo de los peces. Cuanto más rápidos crecen las plantas, con mayor rapidez se van eliminando estas sustancias del agua. Las plantas ofrecen además una gran superficie de base para bacterias y microorganismos de especies muy diversas, que colaboran por un lado a una reducción de la toxicidad del agua y que son también un buen alimento para los alevines.

Una buena vegetación es el mejor seguro contra crecimientos excesivos de algas.

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Crecimiento de las Plantas

Las reglas básicas para asegurar un buen crecimiento de las plantas son:

Cambios periódicos de agua: Como con todos los habitantes del acuario, los cambios periódicos del agua, es la mejor medida para el mantenimiento de las salud de sus pobladores y, por consiguiente, el crecimiento saludable de las plantas. Las sustancias nocivas que pueden inhibir el crecimiento de las plantas (productos del metabolismo de los peces) se diluyen al cambiar el agua.

Sustancias nutritivas: Para el crecimiento saludable, las plantas precisan nutrientes muy específicos que podemos dividir en nutrientes principales y oligoelementos (o elementos necesarios en cantidades muy pequeñas).

Las plantas acuáticas precisan una alimentación muy similar a las terrestres, pero en el acuario existe una situación de base bastante diversa. Algunas sustancias nutritivas llegan al acuario con facilidad y por ello no deben ser añadidas. Otras existen en cantidades mínimas o son totalmente inexistentes, lo que puede dar a lugar a síntomas de carencias.

El carbono es el elemento más importante en cuanto a cantidad se refiere. Tanto las plantas acuáticas como las terrestres lo extraen del CO2.

Nitratos y fosfatos, son los componentes esenciales de los abonos para plantas terrestres, pero en el acuario los peces lo producen en cantidades incluso excesivas y por eso nunca deben de estar presente en los abonos para plantas acuáticas.

 Calcio, magnesio y sulfatos (azufre) presentes en cantidades suficientes en el agua del grifo cuando no se trata de aguas muy blandas. El potasio está también en cantidades variables en el agua del grifo, pero puede llegar a ser escaso, por ello los abonos aportarán este elemento.

El hierro es un elemento esencial para la formación de las hojas  verdes de las plantas, una deficiencia de hierro hace que las plantas crezcan pálidas. Al ser un elemento no deseado en el agua potable es eliminado en las depuradoras y por ello el agua que añadamos al acuario puede estar falto de este elemento. Para asegurar el éxito en el cuidado de las plantas hay que añadir al agua hierro fácil de asimilar.

Tras los nutrientes esenciales anteriormente citados, hay que prestar atención a los oligoelementos. Entre los más importantes se encuentran el manganeso, molibdeno, cobre, cinc y boro. En las tiendas de acuariofilia, podrás encontrar aditivos y abonos para el agua (líquidos o en pastillas)  que contienen hierro fácil de asimilar y los oligoelementos necesarios para el crecimiento de las plantas.

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Reproducción de un ambiente natural

Las plantas tropicales proceden de zonas en las que las condiciones varían desde ligeramente ácidas a fuertemente alcalinas. La mayoría toleran mejor las variaciones del agua que los peces. El flujo del acuario, puerta de una gran influencia en el crecimiento las plantas. Los mejores resultados obtienen cuando las corrientes son suaves. Las plantas de hojas finas deben mantenerse alejadas de las turbulencias, ya que se estropean y rompen fácilmente. La mayoría de las plantas responden bien a 21 - 27°.

Para proporcionar a un buen grado de iluminación y una duración correcta de ésta, deben tener presente lo que ocurre en el hábitat tropical. Allí, cada periodo de 24 horas comprende 12 horas de luz y 12 de oscuridad. Descontando la primera y última horas de luz diurna, quedan 10 horas al día de luz intensa que hay que reproducir de del acuario. Para asegurarse de que las luces se encienden y se apagan en los momentos adecuados, use un reloj programador.

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Inyección de CO2

Las plantas toman el carbono del CO2 del agua (plantas acuáticas), del aire o del suelo (plantas terrestres) y con la energía de la luz del sol producen alimentos (glucosa, sacarosa, almidón, celulosa, etc.), y liberan oxígeno (O2 ) al aire, al agua o al suelo. Este proceso químico se denomina fotosíntesis. En el ciclo del carbono las plantas juegan el rol más importante y una gran parte de la masa de las plantas está conformada por compuestos de carbono, de ahí la importancia de que no le falte este mineral. Las plantas, en el acuario, obtienen el carbono principalmente de dos sitios, de los carbonatos del agua (carbonatos y bicarbonatos que sustentan el sistema tampón del acuario kH) y del CO2 disuelto en el agua cuya concentración dependerá del pH y el kH.

Las plantas extraen mucho más fácilmente el carbono del CO2  que de un carbonato, por lo que si ponemos a su disposición CO2 preferirá sacar el carbono de ahí que extraerlo de un carbonato, puesto que necesitará menos energía pudiendo dedicarla a crecer.  Con lo que, si la iluminación es buena y se abona periódicamente, y con un nivel adecuado de CO2, las denominadas planta de crecimiento rápido podrían llegar a crecer varios centímetro al día.

En definitiva podríamos considerar el CO2  como una sobre-estimulación para las plantas, ofreciendo a la planta una fuente de Carbono más fácilmente asimilable que el Carbono procedente del sistema de carbonatos.

Es importante conocer que en un acuario densamente plantado sin aporte extra de CO2 , las plantas obtendrán el carbono de los carbonatos del agua, por lo que este disminuirá y el  kH se reducirá, pudiendo llegar a poner en peligro la estabilidad del pH. Hay que procurar, en estos casos, medir el kH periódicamente y reponer esos carbonatos al agua bien mediante los cambios de agua o mediante productos químicos si fuera necesario.

Teniendo esto en cuenta podríamos decir que un acuario suplementado con CO2 tiene mayor estabilidad que uno sin CO2. Dado que las plantas no irán reduciendo el  sistema tampón del acuario.

Evidentemente no es necesario mantener un acuario con aportación extra de CO2, pero entonces es recomendable introducir plantas de crecimiento más lento y que se conformen con el CO2 disponible en el agua. Por el contrario si se colocan plantas de crecimiento rápido, estás pronto consumirán el CO2 acumulado sin dejar nada más para la especies vegetales de crecimiento más lento. Como las plantas pueden incluso coger el CO2 combinado de los carbonatos, el pH puede aumentar de forma drástica (al eliminarse el estabilizador) y el agua se volvería peligrosa para los peces.

Métodos para el suministro de CO2

La forma más eficaz de suministrar CO2 en el acuario es mediante la utilización de bombonas a presión, mediante un reductor se regula la salida de CO2 hacia el acuario que, a través de un difusor, se mantendrá el mayor tiempo posible en contacto con el agua.

Existen dos formas de regular la cantidad de CO2 que queremos introducir en el acuario, la diferencia (a parte del precio), es la precisión que ofrece cada sistema y las posibilidades futuras. El método más económico es la válvula de aguja, la válvula de agua funciona como un “grifo”, con el único inconveniente que trabaja con la misma presión que la bombona de CO2, con lo cual, cualquier pequeña variación en la regulación de la válvula, conlleva variaciones más o menos importantes en el flujo de salida y esto hace que se tenga que tener mucho pulso para obtener el resultado deseado.

Válvula de aguja

La segunda forma de regular la salida de CO2, es mediante un reductor de presión. Que al llegar a la válvula una presión menor a la de la botella, es mucho más fácil de regular, ya que la presión se mantiene constante gracias a la válvula. Incorpora dos manómetros donde se muestra la presión de la bombona y la presión de trabajo. Este tipo de regulador, además, permite (si no lo incorpora de serie) el acople de una electro válvula que, si se dispone de un medidor electrónico de pH, permite automatizar la emisión de CO2 en función del valor del pH medido y de esta manera si disminuye (o aumentase) el valor del pH en un valor determinado, desconectará (o conectará) la emisión hasta que se vuelva a regularizar el nivel.

El principal problema de todo este mecanismo es sin duda el precio de todo el material, ya que instalar un sistema de CO2 con un medidor de pH electrónico puede rondar  los 1.000€. Pero en fin, siempre se puede hacer poco a poco.

Reductor de presiónREductor con electro válvula

Finalmente, se deberá de instalar el difusor, que si has adquirido un kit completo ya vendrá en el mismo y, si no, cualquier difusor que te pueda aconsejar el vendedor servirá para la finalidad que se busca que no es otra que mantener el CO2 el mayor tiempo posible en contacto con el agua del acuario.

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¿Cómo colocar las Plantas?

Tras la compra de las plantas, se procede a sacarlas de su macetas y liberarlas de todos los elementos que puedan traer (alambres, espuma, etc…).

Las hojas y trozos de tallo en mal estado deben de ser eliminados de la forma más limpia posible. Las raíces de las plantas de roseta deben de ser recortadas hasta 3cm. Las plantas de tallo se colocarán con cuidado una por una en la gravilla para que los tallos no se rompan. Para las plantas de roseta se perfora un orificio con el dedo y se hunde la planta a bastante profundidad, se recubre con gravilla y saca la planta de nuevo hasta el cuello de la raíz.

Diversas plantas sésiles (plantas sin soporte)  como las Microsorium o la Anubias bateri var. nana no deben de introducirse demasiado en el fondo. Basta con atarlas a la madera de pantanos o a las piedras con hilo de nilón. Las plantas flotantes se dejan nadar libremente. Para crecer bien precisan espacio suficiente sobre el agua y prefieren los acuarios sin tapa y con luces colgantes.

El siguiente video de la empresa Tropica (especialista en plantas para acuarios), ilustra lo anteriormente expuesto:

 

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